Contratar una póliza no concluye la planeación. Tus ingresos, dependientes, domicilio y prioridades cambian, por lo que una revisión periódica ayuda a mantener la protección alineada.
Actualiza datos y beneficiarios
Confirma nombres, porcentajes, teléfonos, correo y domicilio. Solicita los endosos necesarios y conserva la confirmación.
Revisa la suma asegurada
Considera deudas, ingresos, dependientes y metas vigentes. Una cantidad definida años atrás puede haber perdido suficiencia.
Confirma pagos y documentos
Verifica que la póliza esté vigente, que el medio de pago funcione y que tu familia sepa dónde localizar la información.
Registra los cambios por escrito
No des por hecho que una conversación modificó el contrato. Conserva pólizas, recibos, solicitudes y endosos emitidos.
Fuentes consultadas
Contenido informativo. Las coberturas, exclusiones y trámites aplicables son los establecidos en cada póliza y por la institución correspondiente.